Las vias de esté tren me han traído hasta aquí. Observo el panorama, una cantina y un burdel es lo primero que veo, por el otro lado, una bella dama. Camina delicadamente, el contacto de sus tacones con el suelo no se alcanzan a escuchar, sus piernas firmes, bien formadas, la falda con una ligera apertura que va desde el muslo hasta donde termina, un poco abajo de su rodilla, es una falda asimetrica, su otra pierna luce maravillosa, la deja un poco mas descubierta, termina justo una cuarta encima de la rodilla. Ella finge que no la veo, que no la sigo, que no la deseo. De pronto para, me tira un beso, simulo que lo tomo con la mano y me lo pongo en el pecho. Ella sonrie, disimula, me pida que la siga, me hace una sola seña.
Justo enfrente hay un hotel. Cruzo la calle, alguien abre la puerta de cristal, me invitan a pasar, espero un tiempo mas. La tomo de la mano y entramos juntos.
Nos sentamos en una mesa del bar, aquella que no es visible, aquella que se oculta tras una columna, donde la luz es mas tenue, donde no llegan las miradas inquietas de los demas. En ese pequeño lugar, en aquella mesa, sus palabras son dulces, suaves, coquetas. Pedimos un par de whiskey´s, despues un par de tequilas y, por ultimo, las dos botellas.
Empezamos a quitarnos la ropa, apenas tuvimos un pie dentro del cuarto, me quito la corbata, la camisa, desabrocho el pantalon. Meti mis manos debajo de su blusa, acaricie sus pechos, su espalda y le bese el cuello. Mis manos exploraban su cuerpo, hurgaban debajo de su falda, tocaban su sexo con recelo, con cariño, con deseo. De pronto los dos caimos en la cama, fue una lucha por saber quien dominaba, al final, quedo sobre mi y, yo rendido, deje cual victima, hacer lo que quisiera.
Termino por desvestirme, se quito las bragas, se recosto junto a mi, me pidio que le dijiera que la queria, pero le dije que no, que tal y como dice una canción, me han traido hasta aqui tus caderas, no tu corazón. Me beso el cuello, el pecho, lamio mis heridas, curo mi alma, limpio mi cuerpo. Tomo mi pene erecto y se lo llevo a la boca, despues, se acomodo sobre mi. Con un rápido movimiento mi pene ya no estaba en su boca, sino en su vagina.
Extasiado de derrochar pasion, decidimos recostarnos. Ella quedo dormida, yo la seguia contemplando, saque mi camara y le tome una foto, solo su cara, era demasiado linda. Me acerque, la bese en la mejilla, le susurre en el oido cuanto la queria, entre tantas palabras, solo le dije "Te Amo". Despues, dormi abrazado a su cuerpo.
En la mañana siguiente ya no estaba, se habia ido. Pero dejo una nota en el buro:
Buenos días dormilon, me he marchado, es un poco tarde y no queria despertarte.
Lo de anoche ha sido genial.
Nunca se me hubiera ocurrido que podiamos jugar
asi, lo hubieramos hecho cada vez que te fueras de viaje, pero claro, yo siempre
vestida distinta. Ser tu pareja ha sido un honor, pero hay algo mas, como te lo
dije anoche, no puedo enamorarme de ti, lo siento. Me enamore de alguien mas, no
te culpes, no haz hecho las cosas mal, es solo que a ti y a mi no nos toca ser
pareja.
Ya no nos veremos mas, gracias por la despedida. No me busques, que
yo no te conocere.
Un beso grande, por siempre tuya.
Tome mi ropa, la guarde en la maleta y de nuevo me subi al tren.

